SINOPSIS



Esta nueva entrega de la saga protagonizada por Ginés Pintado nos introduce en una historia de venganza y corrupción. Elena Carrión –la particular Moriarty de Ginés- hace de nuevo irrupción en escena para desquitarse de su obligada salida de escena en la novela anterior.

Pintado persigue el rastro de su ex mujer desaparecida en Buenos Aires, por Argentina, Bolivia y Perú. Lo inesperado se hace presente cuando la Organización que dirige el magnate Ricardo Sanmartín le obliga a planear un atentado contra un viejo amigo y colega, ahora Ministro del Gobierno argentino.

Una trama ambientada en la Latinoamérica gobernada por las grandes fortunas en la que dos siglos después las familias patricias que protagonizaron la independencia de la metrópolis siguen ostentando el poder. Ahora no sólo ejercen el dominio político y económico, más allá de la corrupción, son los señores del tráfico de drogas y la trata de blancas, con las que se complementan los ingresos de las corporaciones familiares.

La sombra del Cisne Negro es una historia donde la maldad destila la suficiencia del poder y donde la razón no es arma bastante para limitar el daño que aquella produce. Una historia en la que el amor ha dejado su sitio a la soledad permanente del héroe.


domingo, 16 de agosto de 2015

MI AMIGO RAMIRO


La primera vez que me tropecé con Ramiro ocurrió bajo ese tipo de circunstancias en las que difícilmente calibras a las personas. Reunión de trabajo, mucha gente alrededor y cada uno a lo suyo que era lo de nadie.

Nunca pensé por entonces que dejaría una huella profunda en mí. Aunque eso es lo que suele ocurrir con las personas que luego quedan indeleblemente prendidas en la pequeña historia.

Hace unas semanas tuve que despedirme de él porque ha sido asignado a otra misión. No fue una despedida agradable, a pesar de que sé la ilusión que le hace regresar a su país –Ecuador- y cuidar durante un tiempo de su madre –a la que venera- y de su hija, Mija, a la que idolatra. Lo miraba en su despacho y se me hacía un nudo en la garganta cada vez que quería dedicarle unas palabras de cariño, que además estaban impregnadas de admiración y respeto. Me resbaló una lágrima el día que Charlie –otro perillán al que debo dedicar una página- glosó su vida profesional y él miró arrobado para su esposa y compañera de fatigas.

He pasado tres años bajo su dirección y he de reconocer que pasó por méritos propios a formar parte del imaginario de mi vida y también de ese universo en que rebullen los personajes de mis novelas.
Copito hizo méritos para compartir aventuras con Pintado, para él deberé vestir un personaje noble, leal, generoso, valiente, educado, pillastre e inteligente y entregado a sus amigos y colegas. Para él deberé imaginar antros nocturnos de rumba y alcohol donde las bellas mujeres embriagan con su mirada a los hombres que como Copito y Pintado buscan mujeres como tú…


Ramiro, un abrazo.  

PODEMOS, LAS COLAS EN CARACAS Y EL SEÑOR IGLESIAS: EL PASTOR DE LA COLETA.


Estaba leyendo la prensa esta mañana como cada día al despertar. Es curioso cómo te aferras a tu país cuando estás fuera de él, como añoras esas cosas que en lo cotidiano hastían y en la distancia añoras, cosas de la sique… Y leí que Pablo Iglesias, el de la coleta y líder de Podemos, estaba veraneando en una cabaña ecológica en Avila… Y me arreché que dicen acá.

Estoy pasando un par de días en Caracas mientras espero la salida del vuelo de Iberia a Madrid, vuelo que ahora se hace con una frecuencia de tres vuelos semanales, espera obligada por las dificultades para encontrar un pasaje aéreo entre la ciudad del Oriente donde vivo y la capital venezolana.
Viajé el viernes de mañana y trabajé en la oficina que mi Compañía tiene en La Castellana, cerca de Altamira, en uno de los lugares más exclusivos de la capital. Desde los ventanales del piso trece hay una vista impresionante del Avila y de los bulevares cercanos flanqueados de una vegetación verde y frondosa. Desde allí pude ver al menos tres colas diferentes de pacientes venezolanos a la caza de cualquier alimento básico subsidiado bajo la etiqueta de precio justo. Colas multicolores, rebosantes de vida y humildad, serpenteantes, kilométricas, formadas en su mayoría por jóvenes desempleados, madres desesperadas, funcionarios y funcionarias escapados y escapadas de sus puestos en los bancos o en cualquiera de las sedes de los ministerios bolivarianos y del poder popular y sobre todo por venezolanos de la tercera edad que han tomado sobre sus hombros la responsabilidad de llevar a sus hogares una bolsa de harina pan, una caja de leche o una bolsa de detergente, ni hablar de pañales o compresas higiénicas. Y también por bachaqueros –estraperlistas de baja estofa- acopiando para la reventa abusiva.

Y me imaginé al de la coleta haciendo cola con este maravilloso pueblo exhortándoles a disfrutar del Paraíso…

No quiero a mi madre que ya paso de los ochenta, ni a mis hijos que son jóvenes y todavía desempleados, o a mi vecino Carlos al que quiero mucho, tiene mi edad y está desempleado temporalmente, en una cola dando la vuelta a la manzana de cualquier calle de España. Yo mismo no quiero convertirme en bachaquero.

Don Pablo, señor Iglesias, acepte un puesto en cualquier cola de Caracas, de Maturín, de Puerto La Cruz, de Maracaibo, Valencia, San Cristobal, Mérida o de Lechería y predíqueles mientras la importancia de los virus sociales, los mismos que su partido de sainete traspone en España a los desencantados y desencantadas sin criterio a los y las que pastorea en los secos pastos de nuestra vieja tierra peninsular.


sábado, 15 de agosto de 2015

LA BALANZA DEL PECADOR


Han pasado más de dos años desde la última vez que incursioné en este recóndito baúl de sentimientos. Lo hago sin mucho que decir, pero no con tan poco de contar…
Ayer me visitó de nuevo Pintado y me entregó un sobre. Era por la tarde y yo lo estaba esperando en la cafetería del JW Marriott de Caracas donde me había citado la mañana anterior. El salón estaba semivacío y las pocas mesas que estaban ocupadas parecían sacadas de una escena de una de esas películas yanquis en las que un agente de la CIA se encuentra con su contacto en tierra enemiga. Los pocos focos que no estaban tuertos vertían una luz fría que salía de las hélices de las horrorosas bombillas de bajo consumo, enroscadas como lombrices en los casquillos de latón,  y apenas servía para iluminar la inmensidad desolada del recinto.
Solo la contemplación de la belleza de las elegantes líneas de un viejo piano de cola servía para atenuar la sensación de melancolía que me invadió durante la espera.
Apenas noté su presencia. Pintado arrojó el sobre sobre la mesa y llamó al mozo con un gesto de la mano. Lo miré intentando descifrar en su rostro el rastro del tiempo pasado. Me devolvió la mirada en silencio, con un rictus que apenas era una sonrisa esbozada. Supe que nada había cambiado y que era el tipo de los eternos conflictos sin solución.
Pidió un whisky, se conformó con un etiqueta negra. Yo le acompañé. No está Venezuela para muchas exigencias estos días. Bebimos en silencio, como casi siempre. La primera copa cuando nos encontramos, sin decir palabra, es un rito entre él y yo. Se fijó en la cubierta del libro que yo tenía sobre la mesa: “El azar de la mujer rubia” de Manuel Vincent-, y dijo entre dientes algo así como: –vaya coincidencia, no te jode¡¡¡ que no entendí.
Apuró el último trago del vaso, de un golpe, sin retener el líquido ambarino en la boca, chasqueó la lengua y me miró con suspense, manejando los tiempos como el consumado histrión que es. Sus ojos brillaban divertidos, el mentón apuntó a mi rostro esperando la pregunta de rigor que no le hice. Ya nos conocemos y sabemos el tempo del ritual.
Golpeó el sobre con un dedo y me dijo: -La tercera, chupatintas. “la balanza del pecador”. A ver qué haces con ella…
Acto seguido se levantó y me dejó mirando el sobre mientras él hacía mutis por el foro. Toqué a bulto y le calculé algo así como doscientas hojas, casi media resma de folios. Alcé la mirada con apenas tiempo para verle dejar el lobby del hotel agarrado de la mano de una mujer rubia y esbelta, de piernas esculturales y figura divina que le siguió dando saltitos…

martes, 5 de marzo de 2013

CRISTINA FK, TINELLI Y LANATA… QUIZAS GALUCCIO

Bailando por un sueño es -o era- el título de uno de esos dudosos programas que las televisiones de medio mundo utilizan para enganchar a esa parte de la audiencia que encadenada a la terrible pantalla trasiega media vida pegada a un sillón, mientras deja pasar la otra media sin pestañear.

El diario La Nación, argentino y razonablemente independiente, se me ha convertido de últimas en uno de mis medios favoritos. Sobre todo porque me permite bucear indiscretamente en la vida de uno de mis personajes favoritos. Ya saben Cristina F.K. la presidenta…

Hace semanas que no dedicaba unos minutos de mi vida a escribir sobre la nada, por eso este blog se ve vacío de contenido últimamente, pero créanme también tengo que ganarme la vida y eso me consume tiempo y energías… Y sin embargo he elegido este tema para reingresar en la ruta ante el asombro que aún avisado me produce cada noticia que relaciona mi querida YPF con su entorno habitual.

Andaba tras la pista de las últimas noticias que indican un posible acuerdo con Repsol, referencia sesgada donde las haya ya que es el único medio de recabar legitimidad para la gestión vergonzosa de la actual dirección de la petrolera argentina, cuando me tropecé con otra que relacionaba a Tinelli con YPF.

Por eso el encabezamiento de esta entrada… Tinelli que era el presentador del magno espectáculo televisivo, uno que tenía por estandarte el baile del caño… vamos un striptis con maciza de medio pelo, rubia teñida, glúteos marmóreos y senos sobredimensionados… se postulaba por Lanata –periodista trasgresor a caballo entre Buenafuente, Sardá y Gabilondo- como posible inversor para YPF… Luego resultó que no, que en realidad entraba en el accionariado de Telefé… Quizás sería posible un culebrón con Cristina de protagonista acompañada de nuestro querido Juez Garzón… Pero esa es otra historia… Y palabra que no me he inventado nada... Buceen en la hemeroteca de La Nación
Y con eso está todo dicho: YPF y bailando por un sueño… ¿A dónde llegaremos estimado Galuccio?  
Pido perdón si las anteriores imágenes hieren la sensibilidad del lector, pero no me he podido resistir... Florencia Peña, como posiblemente lo fue mi estimado, fue en su día una prometedora profesional, actriz, que hasta hizo series con el genial Guillermo Francella...

domingo, 27 de enero de 2013

PUERTO PIRITU

Puerto Piritu es una pequeña joyita en el Oriente Venezolano. Un enclave en las costas de ningún sitio fundado en 1513. Apenas alguna choza donde vivían los pescadores que echaban sus redes en la laguna. Luego la llegada de los misioneros franciscanos en el siglo XVII y poco más. Un puerto por el que mandar y recibir mercancías entre la Isla de Margarita y las poblaciones del Llano, hacia el sur, a fines del siglo XIX.
Una playa abierta de aguas marrones y un horizonte que se pierde cuando la línea de agua se une con el cielo. Calles estrechas y largas, fachadas coloniales sencillas, de vivos colores y adornos a la andaluza, portones amplios de madera y rejas en las ventanas. Palmeras y cielo.
Dejar de lado la parte moderna y centrarse en el antiguo núcleo urbano cerca de Plaza Bolívar y la Laguna y quizás una escapada a Las Isletas. Llevar protector solar y gorra, apenas hay donde guarecerse del sol que cae a plomo desde las siete de la mañana a cinco de la tarde…
No es un destino turístico, si acaso un lugar en el que desaparecer…

PLATOON... CRISTINA FK EN VIETNAM.

La Presidenta al ingresar a uno de los túneles utilizados por el Viet Cong en la guerra contra Estados Unidos.  Foto: AFP
No es una película, no se trata de la intervención estelar de Doña CFK en una secuela de Los Mercenarios.
Real como la vida misma, la esperpéntica presidenta argentina continúa haciendo de las suyas a cada visita que gira fuera de las fronteras. Esto me hace reflexionar sobre quién y cómo conduce la imagen de la mandataria.
La imagen ha sido extraída del diario argentino La Nación.
Algunas de las perlas de la señora que ataviada como los guerrilleros del Viet Cong se animó a entrar en los túneles utilizados contra franceses y norteamericanos por el Ejército de Vietnam del Norte y la guerrilla liderada por Ho Chi Minh, a quien la Presidenta comparó con José de San Martín.
"Es el padre de la Patria, el San Martín de Vietnam", afirmó la Presidenta, en alusión al líder de la resistencia vietnamita, Ho Chi Minh.
"Estando ahí me lo imaginaba a Chacho Peñaloza, que vivía una verdadera choza que yo visité, o Manuel Belgrano ordenando quemar todo en el éxodo jujeño para combatir al enemigo".
"De esta manera, se construyen las patrias y las historias de una Nación".
"Me sorprendió la imaginación en las trampas, los engaños a los soldados estadounidenses, todo lo que vi fue lisa, decidida y llanamente amor a la patria por sobre todas las cosas. Y también amor a la paz, porque nadie que ame su patria ama la guerra y solamente en la paz se puede crecer".
Como siempre para no perderse las salidas de la Dama. Divertidas. Mucho.

LA REALIDAD AUMENTADA. ALCALDES CORRUPTOS, MAFIAS RUSAS, POLITICOS SECESIONISTAS, DUQUES EMPALMAOS E HIJOS DE FAMOSOS… SPAIN IS DIFERENT.

Si será diferente que se pueden combinar los adjetivos con los sustantivos en cualquier orden y el título sigue teniendo sentido. Vean.
Estos días mi atención está dispersa en el guirigay del nacimiento de Milan, ya saben el recién nacido vástago de Shakira y Piqué, la efervescencia secesionista del coñemadre Más, los vaivenes divorcistas con Durán, los emails del socio de Urdángarín y del propio duque -el que me he enterado se auto titulaba EmPalmado en alguna firma a pie de carta-. Asuntos todos ellos que me traen por la calle de la amargura.
Rajoy me anda cerca, es posible que quedemos para comentar asuntos de interés, aunque de momento, no me ha llamado. No entiendo por qué prefiere perder el tiempo en entrevistas con gente como Correa o Cristina FK, son menos interesantes que yo, y de entrada que tenga por seguro que lo joderán…
Reconozco que cuando menos mis comentarios anteriores suenan extravagantes pero es lo que hay. Ya me gustaría verlos en mi situación…
Leo que mi amigo Rubalcaba pide un Gran Pacto Político y social ante la tragedia del desempleo… A buenas horas mangas verdes. Ya podría haber pedido lo propio hace cinco años, el pacto y la salida fulminante de Zapatero.
Un tema que me pone es la ¿desarticulada? red de la mafia rusa en LLoret de Mar. Como ocurra lo mismo que con la china de hace un par de meses vamos aviados… Un exalcalde aparece implicado, un tal Crespo –nada que ver con el de Zalamea, supongo-. El fulano recibía sobres cada tres meses y como si nada. Como si lo normal en los alcaldes de nuestros pueblos y ciudades fuera que cuando acceden al cargo medraran de forma inexplicable en lugar de dedicarse honestamente a la función pública –que es lo que supongo hace la mayoría ¿o no?-.
Si soy capaz de combinar todo lo anterior de forma creíble me sale una novela cojonuda para Pintado. Se lo dije. Me respondió: ¿Pa qué? Si nadie te la va a comprar… Pues por quedarme a gusto –le dije-. Para quedarme a gusto…

domingo, 20 de enero de 2013

LA MUJER DEL VESTIDO VERDE LIMA


Ayer Pintado dio de nuevo la cara. No lo hacía de vuelta porque semanas atrás había tomado un avión sin decir esta boca es mía. Algo le preocupaba, he aprendido a verlo en sus ojos, en la forma con la que frunce los labios al hablar, en la mirada ausente cuando escucha, en las venas que se le marcan en el dorso de la mano. Cientos de detalles de esos que trascienden los segundos de la normalidad.
Acabamos en la barra del único bar del hotel. Sobre un par de taburetes que quizás fueron construidos para aposentar el corpachón de la oligarquía del lugar, pero que ahora acogen a la clase media popular que fabrica el régimen de Caracas. Mientras bebía mi cerveza Pintado desgranaba los segundos en silencio, sin querer abrirse a la intimidad del momento. Las luces sobre nosotros definían con crueldad cada arruga de su rostro, la cicatriz junto a la mejilla, los muñones de sus dedos, la barba cana a medio cortar, descuidada en la frontera con los pómulos. Supongo que mi cara no parecía mejor.
Miré alrededor, media entrada: alguna pareja aposentada, alguna otra en proceso de consolidación, alguna para la disolución inmediata. Una mujer de mi quinta, sola, mirando a ninguna parte mientras miraba a todos sitios, guapa a pesar de todo, atractiva por encima de todo, desilusionada de nada, deseosa de nada quizás. Ella no se tomó la molestia de parar en mí ni un segundo, toda su atención era para Pintado, como siempre.
Cuando se arrancó lo hizo de súbito, soltando dato tras dato, como me tiene acostumbrado. Esperé unos segundos hasta que toda esa información dibujó una historia en mi mente. No fue difícil, era la de siempre.
Otra vez, de entre todos los finales posibles, había elegido el trágico, ese en que la ilusión se cae entre la grieta, se pierde en la oscuridad, en el que se escapa entre los dedos y deja un regusto amargo.  Siempre el mismo. Pintado es de esos que de cada diez veces que juegan, pierden diez, sin remisión.
No dije nada, para qué. Ya lo escribiré en la próxima, relataré con pelos y señales todo eso que me cuenta y que me anuda un trago a la garganta. Al acabar se perdió de nuevo entre la niebla de sus pensamientos.
Ella, la de antes, se levantó del taburete, al hacerlo sus piernas quedaron al descubierto, largas, largas, su piel morena destacaba con el verde lima del vestido de cocktail que llevaba. Sus labios, embadurnados de rouge y brillantes como el coral dibujaron una mueca que probablemente sólo Pintado entendió, yo juraría que le dijo algo así como ¿te decides, sí o no, antipático?. Pasó por nuestro lado levantando un enervante aroma a veneno. Pintado la siguió y yo, mientras, me quedé anclado al taburete, escuchando atentamente como en el aire se diluían las notas de un bolero.

OLE SWING. PARA DISFRUTAR.



Recién aterrizados en este universo en Sombras...
Como una puesta de sol.
Como el mar en calma a la caida de la tarde, mirando dónde el horizonte se desdibuja.

sábado, 19 de enero de 2013

REALIDAD ABYECTA


Las noticias apuntan a que Bárcenas pasa a engrosar el Club de Los Manos Largas por méritos propios.
No estoy para largos discursos, pero las cosas claras. Mariano, Don Mariano, debe Usted ser contundente y certero, tiempo ha quedaron los momentos para andar con contemplaciones. Cada cual debe asumir su responsabilidad, y la del Presidente del Partido Popular -Usted- es tomar acción de forma inmediata y expeditiva. Identificar quienes no han estado a la altura y expulsarlos del partido y de la vida pública. Sacarlos a Gorrazos del país. Ya no es tiempo de discursos ni declaraciones. Es tiempo de Actuar, simple y llanamente.
Son demasiados los que andan en juzgados dirimiendo el uso y disfrute de los fondos públicos. Yo llevo pagando religiosamente mis impuestos desde que inicié mi andadura profesional, veintisiete años ya declarando a Hacienda y liquidando puntualmente mis compromisos con el fisco. Por eso puedo exigir. No quiero permitir que nadie que haya malversado fondos pise el mismo suelo que yo ni los míos.
Nunca he tenido responsabilidades públicas, pero sí en el ejercicio de mi actividad profesional con la Compañía en la que trabajo y con distintos socios con los que he colaborado, y la limpieza de trayectoria es fundamental para seguir adelante.
Aquellos que como yo no tenemos nada más que el resultado de nuestro sudor no podemos permitirnos convivir con gentuza de la calaña que infecta a España. Es una cuestión de supervivencia de la especie.
Bárcenas –Urdangarín, llegado el caso, cualquier politicastro, lameculos, calientasillonesdesesiones, todos esos que pululan por ahí-, si os han pillado con el carrito del helado ¿no sería preferible reconocer públicamente los errores –algunos de ellos son delitos- y no profundizar en la ignominia con la mentira pertinaz?.
Podríais hacernos el favor, a todos, de reconocer la situación, así al menos devolveríais algo de lo que habéis guindado a unos y a otros, así quizás vuestra vejez no sería tan abyecta y vuestros descendientes no tendrían que sonrojarse ante la sola mención de vuestros nombres…  

Ya saben: A nadie le importa si la gente vive o muere. Pero No.